Spanish quantifiers: mudanza de cajas (A2)
Spanish story with 22+ cuantificadores alguno/ninguno/mucho/poco forms. A2 reading with translation.
Mudanza: cajas y decisiones pequeñas
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Practises Spanish quantifiers algún, ningún, mucho and poco in the mixed phase.
Level: A2Focus: Spanish quantifiers A2: algún, ningún, mucho, poco; 22+ cuantificadores
Me llamo Felipe. Esta semana empacamos piso antiguo, y cada habitación trae decisiones sobre cantidad: qué guardar, qué donar y qué tirar con responsabilidad.
En cocina encontramos algún plato extra sin uso y muchos vasos repetidos. Dejaremos pocos utensilios duplicados, y ningún electrodoméstico roto irá al camión de mudanza.
En salón hay algún libro pesado de fotografía y muchas revistas antiguas. Reciclaremos poca cantidad cada día para no saturar contenedor azul, y ninguna caja superará peso marcado en etiqueta.
En dormitorio guardaremos alguna manta de invierno, aunque queda poco espacio en armario nuevo. Ninguna prenda sin estrenar desde hace años volverá al clóset, prometí revisión honesta.
En trastero aparecieron algunos juguetes de infancia y muchas cuerdas útiles. Donaremos algún juego completo a asociación vecinal, con poca espera y ningún trámite complicado.
Al final contaremos cajas: alguna más de lo previsto, mucho esfuerzo compartido en familia, poca basura mezclada y ninguna prisa que rompa objetos frágiles.
Durante la tarde, mi hermana va a etiquetar cajas de cocina con marcador grueso. Yo llevaré algún rollo de plástico de burbujas para vajilla, y papá moverá muebles pesados con carretilla del vecino. Ningún cartón mojado entrará al camión, porque llovizna leve está prevista al atardecer.
En habitación principal guardaremos algún recuerdo sentimental en caja pequeña aparte. Hay muchas fotos impresas de infancia, pocos objetos de valor económico y ninguna prisa por decidir qué conservar definitivamente en nuevo hogar.
Cuando termine jornada, cenaremos pizza en cocina semi vacía. Comeremos poca cantidad porque el cansancio aprieta, pero compartiremos alguna anécdota graciosa sobre objetos olvidados en armarios. Ningún día de mudanza es perfecto, pero mucha paciencia hace la transición más humana.
Al día siguiente clasificaremos cajas por prioridad de apertura. Dejaremos algún kit de herramientas accesible, muchas etiquetas legibles y pocos enseres sueltos en pasillos para evitar tropiezos.
Mi madre preparará algún caldo caliente para recuperar energía. Habrá poca conversación formal, mucho silencio cómodo y ninguna prisa por terminar todo en una sola jornada.
Durante la semana siguiente abriremos cajas por habitación. Empezaremos por cocina, porque allí hay muchos objetos frágiles y pocos espacios para error al colocar platos en armarios nuevos.
Papá va a montar estantería del salón el jueves por la tarde. Usará algún manual impreso, mucha paciencia con tornillos pequeños y ninguna herramienta prestada sin devolverla limpia al vecino.
Yo voy a catalogar libros por tema en hoja digital. Tendré algún sistema simple de colores, muchas etiquetas claras y pocos montones indefinidos en suelo del dormitorio.
El sábado siguiente invitaremos a dos amigos a tomar té de estreno. Prepararemos poca comida elaborada, algún bizcocho casero y ninguna expectativa de casa perfectamente terminada porque aún quedan detalles por ajustar.
Durante el mes iremos colgando cuadros y cortinas poco a poco. Algún objeto llegará tarde por pedido online, muchos detalles mejorarán ambiente y ninguna habitación quedará definitiva en la primera semana.
Cada noche revisaremos avance en lista compartida. Tacharemos alguna tarea completada, dejaremos pocos pendientes para semana siguiente y evitaremos ninguna sensación de caos permanente en pasillos llenos de cajas.
En cocina encontramos algún plato extra sin uso y muchos vasos repetidos. Dejaremos pocos utensilios duplicados, y ningún electrodoméstico roto irá al camión de mudanza.
En salón hay algún libro pesado de fotografía y muchas revistas antiguas. Reciclaremos poca cantidad cada día para no saturar contenedor azul, y ninguna caja superará peso marcado en etiqueta.
En dormitorio guardaremos alguna manta de invierno, aunque queda poco espacio en armario nuevo. Ninguna prenda sin estrenar desde hace años volverá al clóset, prometí revisión honesta.
En trastero aparecieron algunos juguetes de infancia y muchas cuerdas útiles. Donaremos algún juego completo a asociación vecinal, con poca espera y ningún trámite complicado.
Al final contaremos cajas: alguna más de lo previsto, mucho esfuerzo compartido en familia, poca basura mezclada y ninguna prisa que rompa objetos frágiles.
Durante la tarde, mi hermana va a etiquetar cajas de cocina con marcador grueso. Yo llevaré algún rollo de plástico de burbujas para vajilla, y papá moverá muebles pesados con carretilla del vecino. Ningún cartón mojado entrará al camión, porque llovizna leve está prevista al atardecer.
En habitación principal guardaremos algún recuerdo sentimental en caja pequeña aparte. Hay muchas fotos impresas de infancia, pocos objetos de valor económico y ninguna prisa por decidir qué conservar definitivamente en nuevo hogar.
Cuando termine jornada, cenaremos pizza en cocina semi vacía. Comeremos poca cantidad porque el cansancio aprieta, pero compartiremos alguna anécdota graciosa sobre objetos olvidados en armarios. Ningún día de mudanza es perfecto, pero mucha paciencia hace la transición más humana.
Al día siguiente clasificaremos cajas por prioridad de apertura. Dejaremos algún kit de herramientas accesible, muchas etiquetas legibles y pocos enseres sueltos en pasillos para evitar tropiezos.
Mi madre preparará algún caldo caliente para recuperar energía. Habrá poca conversación formal, mucho silencio cómodo y ninguna prisa por terminar todo en una sola jornada.
Durante la semana siguiente abriremos cajas por habitación. Empezaremos por cocina, porque allí hay muchos objetos frágiles y pocos espacios para error al colocar platos en armarios nuevos.
Papá va a montar estantería del salón el jueves por la tarde. Usará algún manual impreso, mucha paciencia con tornillos pequeños y ninguna herramienta prestada sin devolverla limpia al vecino.
Yo voy a catalogar libros por tema en hoja digital. Tendré algún sistema simple de colores, muchas etiquetas claras y pocos montones indefinidos en suelo del dormitorio.
El sábado siguiente invitaremos a dos amigos a tomar té de estreno. Prepararemos poca comida elaborada, algún bizcocho casero y ninguna expectativa de casa perfectamente terminada porque aún quedan detalles por ajustar.
Durante el mes iremos colgando cuadros y cortinas poco a poco. Algún objeto llegará tarde por pedido online, muchos detalles mejorarán ambiente y ninguna habitación quedará definitiva en la primera semana.
Cada noche revisaremos avance en lista compartida. Tacharemos alguna tarea completada, dejaremos pocos pendientes para semana siguiente y evitaremos ninguna sensación de caos permanente en pasillos llenos de cajas.
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Spanish quantifiers A2: algún, ningún, mucho, poco; 22+ cuantificadores
Practises Spanish quantifiers algún, ningún, mucho and poco in the mixed phase.
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