Plan Reader de MovaReader por 1 euro al mes: reseña honesta
Reader cuesta 1 euro al mes y quita el límite de traducciones, abre la oración completa, el bloque Significado y la pestaña Familia. También te deja sin las rondas diarias de entrenadores que da el plan gratuito. Aquí está todo, con capturas.

Es sábado y estás leyendo en inglés un artículo sobre un mercado de barrio. Todo va bien hasta la cuarta línea. Aparece loaves, tocas la palabra, ves "hogazas, panes" y sigues. Dos párrafos más abajo llega punnets. Después hives. Y después una oración que, palabra por palabra, entiendes, pero que entera se te escapa.
Con el plan gratuito ese gesto funciona veinte veces al día. La vez número veintiuno ya no. El texto sigue abierto delante de ti y tú te quedas a medias.
Reader cuesta 1 euro al mes y existe justo para ese momento. Esta es una reseña del plan: qué abre, qué deja fuera a propósito y a quién le conviene. Con un aviso por delante, porque es el malentendido más habitual: Reader no es el plan gratuito con extras. Hay tres cosas que al pasar a Reader dejas de tener, y las contamos antes de que pagues.
Lo que cambia el euro, en cinco líneas
- Las traducciones de palabras dejan de contarse: desaparece de la tarjeta el contador de 20 al día.
- Puedes traducir la oración completa, no solo la palabra suelta.
- La tarjeta muestra el bloque Significado, una definición escrita para quien está aprendiendo.
- Aparece la pestaña Familia, con las demás formas de la palabra, cada una con su traducción.
- A cambio pierdes lo que el plan gratuito daba una vez al día: una ronda del entrenador de palabras, una del entrenador de frases y una importación por URL.
La tarjeta del plan lo cuenta todo
En tu página de inicio, ya dentro de la cuenta, hay una tarjeta que resume tu situación sin adornos. Arriba, el nombre del plan y el estado. Debajo, cuatro etiquetas, y solo una encendida.

Lectura encendida. Entrenadores, Textos propios e IA apagados. Esa imagen es la reseña completa; el resto del artículo solo la explica.
Un plan de un euro no puede prometerlo todo, así que este eligió una sola cosa: que leer y traducir no tengan tope, y que la tarjeta de la palabra te dé algo más que la traducción a secas.
Las traducciones ya no se cuentan

En el plan gratuito, esta misma tarjeta lleva una línea más: cuántas traducciones te quedan hoy. Con Reader esa línea no está. Puedes abrir cuarenta palabras en un artículo largo o cinco seguidas en un párrafo difícil, y nadie lleva la cuenta.
Suena a detalle menor hasta que te toca. Cuando te quedan tres traducciones, empiezas a racionar: dudas, sigues sin mirar, adivinas por contexto y te convences de que lo has entendido. Leer se convierte en un cálculo. Sin contador vuelves a leer de corrido y tocas la palabra solo cuando de verdad te frena.
Los dos botones de abajo son los mismos de siempre, "Lo sé" y "Aprender", y con ellos vas construyendo tu diccionario personal. Esa parte funciona igual en todos los planes. Si es tu primera semana en la aplicación, la guía paso a paso para leer un artículo te ahorra un par de rodeos.
El bloque Significado, debajo de la traducción

"mercado" te saca del apuro en esa frase. La definición te dice qué significa la palabra en general, y eso es otra cosa. Con Reader, la tarjeta abre el bloque Significado justo debajo de la traducción, con una explicación breve pensada para alguien que está aprendiendo el idioma, no para un lingüista.
Sirve sobre todo con las palabras que cambian de sentido según la frase. Ves un equivalente, lo aceptas y tres páginas después esa misma palabra ya no encaja. La definición te avisa antes de que memorices media idea.
Y una advertencia, porque el diccionario no lo sabe todo: cuando no hay definición registrada para esa palabra, el bloque te lo dice en lugar de improvisar una. Es menos bonito y es más útil.
La pestaña Familia

Junto a Traducción aparece una segunda pestaña con un número al lado. Para market son siete formas: markets, marketplace, marketing, marketer, marketable, supermarket y market share. Cada una trae su etiqueta gramatical, su traducción y sus propios botones.
Aquí hay un punto que conviene decir con todas las letras, porque mucha gente da por hecho lo contrario: la pestaña no marca el grupo entero de una vez. Los plurales y otras flexiones sí viajan con la palabra base, así que market y markets comparten estado. Las palabras derivadas no: marketing, marketer y supermarket son entradas propias y siguen sin marcar hasta que pulses "Sé" o "No sé" en cada una.
Puede parecer trabajo repetido. También significa que tu diccionario no miente: reconocer supermarket en un cartel no implica que sepas marketable, y sería raro que la aplicación diera por sabido lo que nunca has leído.
La pestaña solo aparece cuando el diccionario tiene formas registradas para esa palabra. En muchas otras verás únicamente Traducción, y no es un fallo.
La oración entera, cuando las palabras no bastan

Hay oraciones en las que conoces todas las palabras y aun así no sabes qué te están diciendo. Suele ser el orden, una pasiva, un verbo con preposición. En el plan gratuito, el icono de traducir la oración te invita a cambiar de plan. Con Reader abre la traducción.
En la práctica es el botón que más se usa al principio y menos con los meses, que es exactamente lo que debería pasar.
Lo que sigue igual que en el plan gratuito
Nada de la parte de lectura desaparece al pagar. Sigues teniendo la biblioteca completa, todos los niveles CEFR y ningún tope de artículos.

Los colores del texto también se quedan, y conviene leerlos bien porque se prestan a confusión. El verde marca las palabras que ya dominas y el ámbar las que estás aprendiendo. Una palabra que nunca has tocado no lleva color: se ve como texto normal. El subrayado azul punteado es para las palabras marcadas como nuevas. Y el número azul del panel lateral es el que suma las palabras que todavía no has aprendido.

El panel de la derecha sigue haciendo la misma cuenta: cuántas palabras tiene el texto, qué porcentaje comprendes y cómo se reparten entre verde, ámbar y azul. Debajo está la reproducción del artículo, con su control de velocidad, para escuchar mientras lees o para repasar el texto sin mirar.

Mis Palabras funciona igual: las pestañas Aprendiendo y Aprendido, y una lista separada para cada idioma que estudias. La práctica de lectura en voz alta tampoco tiene límite en ningún plan, y el entrenador de frases con audio se puede usar todos los días tanto en el plan gratuito como en Reader.
Si vienes del plan gratuito y quieres comparar con calma, en el repaso del plan gratuito está el detalle de todo lo que ya tienes sin poner un euro.
Lo que Reader no incluye
Y ahora la parte incómoda, que es la que hace que esta reseña valga algo.

Los dos entrenadores de escritura, el de palabras y el de frases, empiezan en Pro, que cuesta 5 euros al mes. Con el plan gratuito tienes una ronda de cada uno al día, en dos contadores independientes. Con Reader tienes cero de cada uno. No es una errata: al pasar del plan gratuito a Reader pierdes esas dos rondas diarias. Lo que sí queda abierto en la misma página es el entrenador de frases con audio, sin límite diario.

Con tus propios materiales pasa algo parecido. En el plan gratuito puedes importar una URL al día; en Reader, ninguna; a partir de Pro, las que quieras. Y pegar tu propio texto para guardarlo en una biblioteca privada no existe en el plan gratuito ni en Reader: esa puerta se abre a partir de Pro. Son dos cosas distintas y no conviene mezclarlas.
Queda algo más fuera. El mapa de gramática de A1 a C2 se puede mirar con Reader, pero al abrir un nodo para leerlo aparece la propuesta de Pro. Las funciones de IA viven en AI Plus, 12,99 euros al mes. Y la lectura en voz alta puedes practicarla todo lo que quieras en cualquier plan; lo que se guarda a partir de Pro es el historial de esas grabaciones.
Gratis, Reader y Pro, uno al lado del otro
| Qué | Gratis | Reader | Pro |
|---|---|---|---|
| Precio | 0 € | 1 €/mes | 5 €/mes |
| Palabras traducidas | 20 al día | Sin límite | Sin límite |
| Oración completa | No | Sí | Sí |
| Bloque Significado | No | Sí | Sí |
| Pestaña Familia | No | Sí | Sí |
| Biblioteca y niveles | Completa | Completa | Completa |
| Colores y Mis Palabras | Sí | Sí | Sí |
| Entrenador de palabras | 1 al día | 0 | Sin límite |
| Entrenador de frases | 1 al día | 0 | Sin límite |
| Frases con audio | Sin límite | Sin límite | Sin límite |
| Importar por URL | 1 al día | 0 | Sin límite |
| Pegar texto propio | No | No | Sí |
| Nodos de gramática | Solo el mapa | Solo el mapa | Sí |
| Leer en voz alta | Sin límite | Sin límite | Sin límite |
| Historial de esa práctica | No | No | Sí |
| Funciones de IA | No | No | En AI Plus |
A quién le sirve y quién debería pasar de largo

Reader te conviene si lees casi todos los días y abres muchas palabras por artículo, si las oraciones largas te frenan más que el vocabulario suelto, y si quieres que cada palabra que abres traiga además el bloque Significado y su pestaña Familia (marcar palabras y guardarlas en tu cuenta ya funciona en el plan gratuito). También si tu idea de estudiar es leer, sin más: nada de teclear frases en un entrenador ni de traer tus propios materiales.
Elige otra cosa en estos casos. Si sabes que quieres entrenar escribiendo, ve directo a Pro por 5 euros al mes; pagar primero uno y luego cinco no tiene ningún sentido cuando ya conoces tu plan de estudio. Si lo tuyo es leer tus propias fuentes, pegar texto y guardar una biblioteca privada también empiezan a partir de Pro. Si lees un artículo a la semana, con veinte traducciones al día tienes de sobra y lo lógico es quedarte en el plan gratuito. Y si buscas funciones de IA, eso es AI Plus, 12,99 euros al mes.
Preguntas que nos llegan a menudo
Si paso a Reader, ¿pierdo algo de lo que tengo gratis? Sí, tres cosas, y preferimos decirlo aquí. En el plan gratuito tienes cada día una ronda del entrenador de palabras, una del entrenador de frases y una importación por URL. En Reader esos tres contadores quedan a cero. A cambio, leer y traducir dejan de tener tope. Por eso decimos que Reader no es el plan gratuito con más cosas: es otro reparto, con más lectura y menos entrenamiento.
¿Y si dentro de unos meses vuelvo al plan gratuito? Vuelve el límite de veinte traducciones al día y, además, se apagan la traducción de oraciones, el bloque Significado y la pestaña Familia: las tres dependen de tener una suscripción activa. No se tocan ni tus palabras marcadas ni sus colores. Tu diccionario personal te espera donde lo dejaste.
¿Se ve bien en el teléfono? Sí. La tarjeta del plan ocupa el ancho del teléfono y dice exactamente lo mismo que en la pantalla grande, con las cuatro etiquetas en la misma cuadrícula de dos por dos.

¿Puedo cancelar cuando quiera? Sí, desde la propia página de precios, sin escribir a nadie ni esperar respuesta. Los datos de tu tarjeta bancaria los introduces en la pasarela de pago de Stripe, no en MovaReader.
Si más adelante quiero Pro, ¿tengo que cancelar Reader primero? No hace falta. Al cambiar de plan, MovaReader modifica la suscripción que ya tienes en lugar de abrirte una segunda, así que no acabas pagando dos planes a la vez.
Qué hacer esta semana
Abre un artículo en inglés que de verdad te interese y léelo entero con el plan que tengas ahora. Cuenta cuántas veces tocas una palabra y cuántas veces te frena una oración larga. Si el contador de veinte se te queda corto antes de terminar, o si echas de menos la oración traducida, el euro te va a cambiar la lectura diaria. Si llegas al final sin quedarte a medias, quédate en el plan gratuito y ahórrate el euro.
Los precios y lo que incluye cada plan están aquí: ver planes de MovaReader.
¡Aprende idiomas leyendo!
Prueba MovaReader por solo €1 — lee textos con traducción instantánea y entrenamiento interactivo de vocabulario.
Plan gratis: 20 traducciones de palabras al día y escucha ilimitada. Pro (€5/mes) desbloquea entrenadores completos.