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La expresión suspensión voluntaria de la incredulidad suele circular como una consigna : para disfrutar de la fantasía , habría que dejar la razón fuera del libro . Sin embargo , esa versión borra el contexto histórico de la fórmula . Para comprenderla , conviene volver al pasaje en que Samuel Taylor Coleridge la formuló . La frase aparece en el capítulo XIV de Biographia Literaria , obra publicada en 1817 . Allí Coleridge recuerda el proyecto de Lyrical Ballads , el volumen que escribió junto con William Wordsworth y que se publicó por primera vez en 1798 . The Rime of the Ancient Mariner , de Coleridge , abría aquella primera edición . Coleridge describe una división del trabajo poético . Él se ocuparía de personajes y situaciones sobrenaturales o románticos ; Wordsworth buscaría novedad en asuntos de la vida cotidiana . No eran programas idénticos , pero ambos pretendían despertar el interés del lector mediante una forma reconocible de verdad humana . En el caso de lo sobrenatural , Coleridge quería trasladar a esas figuras un interés humano y una apariencia de verdad suficientes para provocar , durante un momento , la suspensión voluntaria de la incredulidad que constituye la fe poética . En rigor , la frase nombra una respuesta condicionada : depende del trabajo previo del poema . Lejos de exigir una credulidad sin límites , el pasaje impone una tarea al escritor . Un fantasma , un hechizo o un viaje imposible no se sostienen únicamente porque pertenezcan a la fantasía . Deben insertarse en un andamiaje emocional capaz de producir interés y verosimilitud dentro de la obra . De ahí que resulte engañoso convertir la fórmula en una licencia para cualquier incoherencia . Esta afirmación es una lectura razonada del capítulo , no una cita de Coleridge . El lector acepta provisionalmente una premisa imposible , pero puede seguir juzgando las consecuencias que el relato extrae de ella . Sea cual sea el género , la suspensión tampoco equivale a confundir ficción y realidad . El pacto funciona precisamente porque el lector sabe que está ante una invención y , aun así , concede atención a lo que sucede . No porque el lector ignore la imposibilidad , sino porque la obra vuelve significativa esa imposibilidad . Cuanto más extraordinario es el mundo narrado , más visible puede hacerse el desfase entre sus reglas y sus emociones . Un universo minucioso no garantiza por sí solo la fe poética . Por el contrario , un solo detalle humano bien construido puede sostener una escena imposible . Esta lectura devuelve la responsabilidad a ambos lados . El autor ofrece coherencia , interés y apariencia de verdad ; el lector concede una confianza temporal y revisable . La fórmula no describe una rendición intelectual , sino un pacto estético cuya duración depende de la obra . ¿ En qué libro has aceptado una premisa imposible ? ¿ Qué detalle hizo verosímil ese mundo ? ¿ Cuándo se rompió para ti el pacto con una historia ?
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