III. The Rising Sun Lubricator
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Adaptación A2: fantasma contra americanos
Oscar Wilde
No es el texto de Oscar Wilde, sino una versión de MovaReader en inglés sencillo para el nivel A2: el cuento El fantasma de Canterville (1887), que Wilde dividió en siete partes, se cuenta aquí en 10 capítulos breves. Una familia estadounidense compra una vieja mansión inglesa con fantasma incluido, y quien acaba asustado no es la familia, sino el fantasma: a sus cadenas le responden con un frasco de aceite, y a su risa espantosa, con un jarabe para el estómago. La versión conserva el humor de Wilde y suaviza los detalles más sombríos del pasado del fantasma. Tiene 7987 palabras y una frase media de 10,0; si vas traduciendo, la lectura entera te llevará 1-2 horas.
Antes
Viniendo del estante A1, lo que más cuesta al principio es el pasado: ya la primera frase, Mr Hiram Otis was the American Minister in London, va en Past Simple, las frases tienen de media 10,0 palabras frente a las 6-8 de allí, y las 7987 palabras se reparten en 10 capítulos de 608 a 1089 palabras.
A1Este texto
Justo para A2: la historia del fantasma se cuenta en Past Simple y Past Continuous, una cuarta parte de las palabras son réplicas, y palabras poco conocidas como haunted, shroud o tapestry las aclara el propio texto con una frase breve en el lugar donde salen.
Ver este fragmentoCon margen
Con un B1 esta versión se lee en una o dos tardes casi sin traducir; en el catálogo el estante B1 en inglés ya tiene textos completos, con las frases más cortas en Fifty Famous People, de 12 palabras, y a Wilde sin simplificar se le encuentra en B2, en El retrato de Dorian Gray, con frases de 13 palabras y un 4,7% de palabras largas.
Empezar a leerEsta versión está en A2 por los tiempos del pasado y por una frase media de 10,0 palabras: igual que Robin Hood y El mago de Oz, 1,1 más que Las aventuras de Tom Sawyer (8,9) y 0,6 menos que Los viajes de Gulliver (10,6). Del estante A1 la separa sobre todo el tiempo verbal del relato: La bella durmiente, de ese estante, tiene 7,8 palabras por frase y va en presente. Por capítulos la media va de 9,2 en el VIII, donde más de la mitad de las palabras está entre comillas, a 10,8 en el VI, donde el narrador enumera casi sin diálogos las travesuras de los gemelos. Se narra en Past Simple y Past Continuous, el plan de venganza nocturna del capítulo V se expone con was going to (First he was going to visit Washington), el Past Perfect aparece más de quince veces (Nobody had ever insulted him like this!) y en los diálogos se oye el Present Perfect (Several people in my family have seen the ghost). Hay 221 palabras de 9 letras o más, un 2,7%, más o menos una de cada treinta y siete: más que en Frankenstein (2,5%) y menos que en Pinocho (2,8%). Pero 47 de ellas son nombres, sobre todo Canterville y Washington, y sin los nombres queda un 2,2%; las palabras comunes más repetidas son remembered, everything y beautiful, 6 veces cada una, y haunted, lubricator, shroud y tapestry las explica el texto con una frase sencilla donde aparecen. El Wilde completo está en B2: El retrato de Dorian Gray tiene 13 palabras por frase y un 4,7% de palabras largas, 1,7 veces más que aquí. Evaluación del catálogo, no un certificado.
MovaReader. Oscar Wilde, The Canterville Ghost (1887), Project Gutenberg
Hiram Otis, ministro de Estados Unidos en Londres, compra la antigua mansión de Canterville Chase con los muebles y el fantasma incluidos, aunque lord Canterville le advierte con toda honradez de que el espíritu de sir Simon recorre la casa desde hace trescientos años. Los Otis no creen en fantasmas: ni el ministro, ni su esposa, ni su hijo Washington, ni Virginia, de quince años, ni los gemelos traviesos a los que llaman «las barras y estrellas». La mancha de sangre de la biblioteca, donde en 1575 sir Simon mató a su esposa, la borra Washington con el quitamanchas milagroso Pinkerton’s, pero cada mañana vuelve a aparecer, y cada vez de otro color. Cuando a medianoche suenan cadenas en el pasillo, el señor Otis le ofrece al fantasma un frasco de lubricante, y los gemelos le tiran una almohada. Ofendido, el espíritu que durante tres siglos aterrorizó a duquesas y lores prepara su venganza: se cae con su propia armadura, se lleva un susto de muerte ante un «fantasma de los Otis» hecho con un nabo y una cortina de cama, resbala en un camino de mantequilla y acaba empapado por una jarra de agua. Al final casi no sale de su cuarto. Una tarde de otoño, Virginia vuelve de montar a caballo con el joven duque de Cheshire, se asoma a la sala de los tapices y ve al fantasma junto a la ventana, solo y cansadísimo. De qué hablarán y cómo termina ese encuentro queda para la lectura.
III. The Rising Sun Lubricator
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VII. Virginia and the Ghost
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Elige una palabra subrayada.
Oscar Wilde, The Canterville Ghost (1887), Project Gutenberg
El señor Otis le habla al fantasma como un vecino educado pero firme. I really must ask you to oil those chains quiere decir «tengo que pedirle de verdad que engrase esas cadenas»: must marca insistencia, y oil funciona como verbo, «engrasar». Justo después del nombre del producto, el propio texto aclara qué es un lubricator. En one use of this one is enough hay dos one distintos: el primero es «una vez» y el segundo sustituye a lubricator, así que se entiende «con una sola vez de este basta». Some of our most famous preachers praise it on the label se burla de los anuncios de la época, en los que gente conocida alababa el producto. Las dos últimas frases van en Past Simple, put, closed, went: tras su discurso, el ministro se vuelve tranquilamente a la cama.
El fantasma acaba de llamar groseros y deshonestos a los Otis, y Virginia le devuelve los mismos reproches. It is you who are rude and horrid pone el foco en you: «el grosero y el odioso es usted». Fíjate en el are que sigue a who: el verbo concuerda con you y no con it. And you are the dishonest one termina en one, que sustituye a una persona: «el deshonesto es usted». Después vienen pasados irregulares corrientes, stole y took, y all my reds significa todas las pinturas rojas: el nombre del color lleva plural, como un sustantivo. I couldn’t paint any more sunsets se lee «ya no podía pintar puestas de sol», porque any more tras una negación equivale a «ya no». La última, Who ever heard of emerald-green blood?, no espera respuesta: es un «¿dónde se ha visto sangre verde esmeralda?»
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Reader ya hace falta en el capítulo I, cuando el señor Otis presume ante el lord: If there really was a ghost in Europe, we would soon have it at home. Aquí was, detrás de if, no habla del pasado sino de una situación imaginada, would soon have equivale a «pronto tendríamos», y la línea completa dice: «si de verdad hubiera un fantasma en Europa, pronto nos lo llevaríamos a casa».
ReaderNo, es una adaptación: MovaReader ha escrito el texto de nuevo, en inglés sencillo, a partir del cuento El fantasma de Canterville de Oscar Wilde, publicado en 1887 en la revista The Court and Society Review, y lo ha hecho sobre el texto de Wilde que ofrece Project Gutenberg. Las siete partes del cuento se cuentan en 10 capítulos, en el mismo orden, y se mantienen el humor de Wilde y sus burlas de los lores ingleses y del sentido práctico estadounidense. Lo más sombrío de la lista de víctimas del fantasma se ha suavizado: no aparecen el mayordomo que se pegó un tiro ni la dama que se ahogó en el estanque, y el campamento de gipsies, gitanos, pasa a ser de travelling people, gente que va de un lugar a otro. El cuento completo no está en el catálogo; a Wilde sin simplificar se le puede leer en El retrato de Dorian Gray, del estante B2.
Nadie ha grabado El fantasma de Canterville para MovaReader: el libro existe solo para leerlo. Para leer en voz alta va muy bien el capítulo II, The Blood Stain: la señora Umney habla en tono misterioso de la mancha de sangre, Washington presume de su Pinkerton’s y, tras el trueno, el señor Otis enciende un puro como si nada.
Para traducir una palabra no hace falta Reader, aunque esas traducciones tienen un tope diario; la frase completa la traduce únicamente Reader. Viene bien, por ejemplo, en el capítulo VI, después de que al fantasma le cae encima una jarra de agua: With his head, the cold could have been much more serious! Could have been significa «podría haber sido», algo que no llegó a pasar, y la gracia está en que esa noche el fantasma hacía de Conde sin Cabeza: «con la cabeza puesta, el resfriado habría sido mucho peor».
Con el ritmo de 60-100 palabras por minuto que el catálogo supone para leer traduciendo, 7987 palabras dan unos 80-133 minutos, es decir, 1-2 horas en la página. Los capítulos van de 608 palabras (el III) a 1089 (el X), así que cada uno pide entre 6 y 18 minutos.
La página no marca tramos: los diez capítulos se mueven entre 9,2 y 10,8 palabras por frase, y ninguno resulta claramente más fácil. Las frases más largas están en el VI, donde los gemelos le hacen la vida imposible al fantasma y el narrador cuenta casi sin diálogos; las palabras largas abundan más en el X, 36, seis de ellas el apellido Canterville, y escasean en el VIII, 14.
MovaReader vincula a tu cuenta el punto exacto de lectura, hasta el párrafo, y también las palabras que vas traduciendo. Cualquiera de los 10 capítulos se abre desde el índice: quien ayer llegó hasta el susto del fantasma ante el muñeco con un nabo por cabeza puede seguir hoy directamente por el VI.